“Hay millones de universitarios buscando un propósito. He decidido dedicar mi vida a mostrar que ese propósito tiene un nombre: Jesucristo.”
¿Quién soy?
Soy Andrik Valdez, misionero de tiempo completo con Cru en Aguascalientes, México.
Mi historia
Nunca imaginé que Dios escribiría una historia diferente a la que yo había planeado. Después de terminar mi carrera como Ingeniero, estaba listo para comenzar mi vida profesional. Sin embargo, Dios comenzó a mostrarme una realidad que cambió mi corazón: miles de jóvenes viven sin conocer el amor de Cristo y muchos nunca han escuchado una presentación clara del Evangelio.
Fue entonces cuando entendí que Dios me estaba llamando a entregar mi vida por algo eterno.
Decidí dejar a un lado mi carrera para servir como misionero de tiempo completo con Cru, convencido de que no existe una mejor inversión de mi vida que anunciar a Jesucristo y formar discípulos que hagan discípulos.
Lo que hago
Hoy tengo la bendición de coordinar el ministerio de Cru en Aguascalientes.
Cada semana compartimos el Evangelio en universidades, discipulamos estudiantes, formamos líderes, acompañamos a jóvenes en su crecimiento espiritual y desarrollamos movimientos que buscan que el mensaje de Jesús llegue a cada campus y a cada generación.
Cada conversación sobre Cristo, cada estudio bíblico y cada discípulo formado representa una oportunidad para que una vida sea transformada para la eternidad.
¿Por qué hago esto?
Las universidades son uno de los campos misioneros más estratégicos del mundo. Los estudiantes de hoy serán quienes mañana influirán en familias, empresas, escuelas, gobiernos y naciones. Alcanzarlos con el Evangelio hoy es sembrar esperanza para las generaciones del mañana.
Una invitación para caminar juntos
Esta misión nunca ha sido el trabajo de una sola persona. Cada joven alcanzado, cada discípulo formado y cada vida transformada es el resultado de personas que decidieron participar en la obra de Dios.
Por eso quiero invitarte a ser parte de esta misión.
Tu oración sostiene cada conversación, cada viaje, cada decisión y cada oportunidad de compartir el Evangelio. Cuando oras, estás participando activamente en lo que Dios está haciendo entre los jóvenes.
Y tu apoyo económico hace posible que podamos estar presentes donde Dios nos ha llamado, dedicando tiempo completo a alcanzar estudiantes, formar líderes y llevar el mensaje de esperanza a quienes aún no conocen a Cristo.
Gracias por considerar ser parte de esta historia. Creo que juntos podremos ver a una generación transformada por el poder del Evangelio y vidas que impactarán al mundo para la gloria de Dios.